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Costa Rica repite la medalla de plata en futsal masculino en los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025, pero el discurso de ?medalla es medalla? revela una crisis de exigencia y liderazgo regional.


Costa Rica volvió a colgarse una medalla de plata en futsal masculino en los Juegos Deportivos Centroamericanos Guatemala 2025, igual que en Nicaragua 2017. Pero esta vez, el resultado pesa más por lo que revela que por lo que celebra: el país sigue sin recuperar el oro que alguna vez simbolizó su hegemonía regional.


A diferencia de ediciones anteriores, el torneo se jugó bajo formato todos contra todos. Costa Rica ganó todos sus partidos salvo el debut ante Panamá ? un 6-3 que maquilló en el cierre un inicio adverso de 5-0.


Ese resultado bastó para que los panameños repitieran el oro y los ticos se conformaran con la plata.


Historia y contexto del futsal costarricense


El futsal tico ha tenido momentos brillantes:


El contraste con los canaleros es inevitable:

Panamá fue plata en 2013, oro invicto en 2017 y 2025, y campeón del Premundial 2024.

En apenas una década, pasó de perseguidor a potencia regional.


El discurso del consuelo en el futsal tico


Durante la transmisión del penúltimo partido, el discurso televisivo buscó atenuar las críticas con frases como:

?No es ser mediocre.?
?Hay que apoyar.?
?Medalla es medalla.?

El problema no es apoyar, sino reducir la exigencia al nivel del resultado.

Celebrar una plata está bien; justificarla como si fuera oro, no.

Costa Rica fue cuatro veces campeón invicto de CONCACAF. Hoy celebra ser segundo.


Esa no es una derrota deportiva, es una derrota de mentalidad.


Futsal femenino excluido de los Juegos Centroamericanos 2025


El 4 de septiembre de 2025, la Liga de Futsal de Costa Rica (LIFUTSAL) informó mediante un comunicado oficial que el Comité Olímpico Nacional de Costa Rica (CONCRC) decidió que el futsal representaría al país en los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025 únicamente en la rama masculina, alegando limitaciones presupuestarias y logísticas.


LIFUTSAL aclaró que tanto la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) como la propia Liga ofrecieron apoyo económico y logístico para que la selección femenina también participara, incluso planteando la posibilidad de cubrir los costos en caso de ser necesario.


Sin embargo, el CONCRC optó por priorizar disciplinas con mayores probabilidades de medalla.


El presidente del CONCRC, Henry Núñez, explicó que la decisión respondió a criterios estratégicos de planificación y que, bajo esos mismos parámetros, también se excluyó al fútbol playa masculino.


La Liga lamentó profundamente la exclusión y reconoció el esfuerzo de las jugadoras, quienes venían meses preparándose para competir.


La ironía es que Costa Rica fue pionera en impulsar la inclusión del futsal femenino en los Juegos Centroamericanos: abanderó esa causa en 2013 y 2017, pero en ambas ocasiones no se completó el mínimo de tres selecciones exigidas por la Organización Deportiva Centroamericana (ORDECA).


Hoy, cuando finalmente podía concretarse la participación, las jugadoras se quedaron sin cancha, sin voz y sin reconocimiento.


(Fuente: Comunicado oficial de la Liga de Futsal de Costa Rica, 4 de septiembre de 2025).


Futsal en Costa Rica: esfuerzo sin profesionalización


Vale recordarlo: el futsal en Costa Rica sigue siendo un deporte semiprofesional o de base amateur.


Sus jugadores entrenan y compiten mientras trabajan o estudian.


El esfuerzo que representa alcanzar una final regional bajo esas condiciones es admirable, pero también evidencia el techo que impone un sistema sin estructura profesional.


Ese sacrificio se refleja incluso fuera de la cancha.


Tras la premiación de los Juegos, uno de los seleccionados nacionales, tuvo que regresar solo al país en medio del torneo para acompañar a su madre gravemente enferma.


Pudo despedirse de ella poco antes de su fallecimiento.


Su historia ?conocida y respetada dentro del grupo? resume lo que significa representar al país sin respaldo profesional: competir entre emociones, responsabilidades y duelos personales, pero sin dejar de honrar la camiseta.


Panamá no es un modelo de profesionalización, pero ha convertido la precariedad en oportunidad. Costa Rica, con condiciones similares, parece haberse estancado en la nostalgia de su pasado dominante.


Lección desde el sur: la mentalidad del ganador


Una frase popular en el fútbol brasileño resume la diferencia de mentalidad:


?En Brasil, ser segundo es lo mismo que ser último.?


En el deporte brasileño no existe la cultura del consuelo.


Se gana o se aprende, pero no se aplaude la derrota.


Ese espíritu competitivo, a veces exagerado, es también lo que los mantiene siempre en la élite.


Costa Rica, en cambio, parece haber cambiado la exigencia por la explicación, la autocrítica por el aplauso fácil.


Mientras Panamá adopta la mentalidad del ganador, el discurso local se escuda en frases como ?medalla es medalla?.


El reto del futsal tico


Nadie puede negar el mérito deportivo: Costa Rica ganó todos sus partidos salvo ante Panamá.


Pero esa única derrota bastó para perder el oro.


Y es ahí donde la exigencia debe crecer, no reducirse.


La plata del futsal tico en los Juegos Centroamericanos 2025 no es un fracaso, pero sí una advertencia.


El país que alguna vez dominó la región hoy se conforma con ser segundo, y lo hace en un deporte que ni siquiera es profesional.

El verdadero reto no es celebrar menos, sino exigir más.


Porque en el deporte ?y especialmente en el futsal?, la grandeza no se mide solo por las medallas que se ganan, sino también por lo que se entrega en el camino.


Costa Rica ha demostrado corazón y compromiso; ahora debe volver a exigirse como antes.


?Medalla es medalla?, dicen algunos.

Pero la historia enseña otra cosa: el oro siempre termina con quienes no se acostumbran a perder.